Hace casi una década, los mandalas abrieron mis ojos al mundo del bienestar emocional a través del arte. Fascinada por estos círculos sagrados con capacidad de transportarnos a un lugar de calma, después de un tiempo de disfrutar sus beneficios y motivada por mi hermana (mi dosis personal de extra confianza), decidí hacer mi propia versión y compartirla con mi entorno, para darle aún más sentido a lo que me apasiona, ofreciendo herramientas de entretenimiento y salud espiritual y emocional para todos.
Dibujar, pintar y/o colorear mandalas contribuye al equilibrio de la actividad de los dos hemisferios cerebrales, por lo que se dice que opera la consciencia de centro y unidad, ayudando a ordenar el caos y la dispersión mental. Los mandalas pueden ser utilizados para la meditación, la relajación, mejorar la autoestima, la memoria y la capacidad de concentración, ayudar a combatir la depresión, la ansiedad, el insomnio y el estrés, entre otras cosas.
Anâmaya es la recopilación de 30 mandalas que he creado para que te sumerjas en un mundo de colores, estimulando tu mente y alimentando el espíritu. La palabra Anâmaya proviene del Sánscrito, lengua clásica de la India. Su traducción abarca lo que en resumidas cuentas podemos obtener con la práctica de esta hermosa técnica de relajación: salud espiritual.
En esta versión del libro encontrarás una ilustración por página, de 19 centímetros de diámetro cada una, y la página del reverso se encuentra en blanco para que no se marquen los trazos de un mandala en el otro. Puedes adquirirlo desde cualquier lugar en Amazon, ya sea internacional o el correspondiente al área en que vives.
Espero que lo disfrutes tanto como yo disfruté diseñarlo y colorearlo. Y, lo más importante, espero que te ayude a encontrar un espacio de bienestar y salud espiritual, a fortalecer tu Anâmaya.




















Deja un comentario